
Los estrategas de OCBC Sim Moh Siong y Christopher Wong señalan que elevan sus previsiones para el Brent hasta los 100 USD por barril al cierre de 2026 y los 85 USD por barril al cierre de 2027, ya que meses de perturbaciones en Oriente Medio han mermado los márgenes de maniobra del mercado. Pese a la recuperación de las exportaciones del Golfo, la reducción de los inventarios, las tensiones logísticas y los persistentes riesgos para el transporte marítimo apuntan a cuellos de botella en el transporte y mayores costes de flete, lo que refuerza un entorno de precios del petróleo elevados durante más tiempo y diferenciales más amplios entre el Brent y el WTI.

«Elevamos nuestra previsión para el Brent al cierre de 2026 de 85 a 100 USD por barril y, para el cierre de 2027, de 75 a 85 USD por barril. El cambio responde menos a una mayor convicción sobre cómo terminará el conflicto entre Estados Unidos e Irán que a la necesidad de adaptarnos a un mercado actualmente más ajustado. El Brent se mantiene por encima de los 110 USD por barril pese a la recuperación de las exportaciones del Golfo».
«Una escalada no es inevitable, pero el mercado tiene menos capacidad para absorber otra perturbación. Meses de interrupciones han reducido los inventarios, limitado la disponibilidad de petroleros, llevado al límite las rutas de exportación alternativas y mermado las existencias de productos refinados. Por tanto, nuevos ataques contra el transporte marítimo o las infraestructuras energéticas de la región podrían tener un impacto desproporcionado en los precios».
«El cuello de botella está cada vez más en el transporte, no en la producción. Los trayectos más largos, los riesgos de seguridad y las alteraciones de las rutas mantienen ocupados a los buques durante más tiempo, lo que reduce la capacidad efectiva de transporte de los petroleros y eleva los costes de flete. Puede que el petróleo siga fluyendo, pero transportarlo resulta cada vez más lento y caro».
«Esto tiene especial importancia para los productos refinados. El encarecimiento de los fletes altera los flujos comerciales y eleva los costes de reposición, lo que agrava la escasez en los mercados de diésel y sostiene los márgenes de refino. En cuanto al diferencial Brent-WTI, unos fletes transatlánticos más elevados pueden ampliarlo, ya que el WTI debe cotizar con un mayor descuento para seguir siendo competitivo en Europa».
(Este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial y ha sido revisado por un editor. Más información.)