
El USD/JPY repunta el viernes y rompe una racha de dos días de pérdidas, ya que unos datos de empleo estadounidenses mejores de lo previsto impulsan al dólar estadounidense (USD) y vuelven a poner el foco en su ventaja de rendimiento frente al yen japonés (JPY). En el momento de redactar este artículo, el USD/JPY cotiza en torno a 158,30, tras haber tocado un mínimo intradía de 157,26.

El informe de nóminas no agrícolas de EE. UU. de octubre muestra que se crearon 165.000 puestos de trabajo, muy por encima de los 65.000 previstos. La revisión al alza de la creación de empleo de septiembre, la caída de la tasa de desempleo al 4,1 % y un crecimiento salarial superior al esperado refuerzan las señales de que el mercado laboral sigue sólido.
El informe deja a la Reserva Federal (Fed) con pocos motivos para abandonar su lucha contra la inflación y mantiene plenamente vigente la posibilidad de una subida de tipos en diciembre. El presidente de la Fed de San Luis, Alberto Musalem, afirmó el viernes que la inflación debe volver al 2 % «de manera oportuna», y añadió que «el exceso de inflación actual procede de las perturbaciones energéticas y del despliegue de infraestructura de inteligencia artificial».
El índice del dólar estadounidense (DXY), que mide la evolución del dólar frente a una cesta de seis divisas principales, cotiza en torno a 102,15 y se recupera del mínimo de cinco semanas cercano a 101,20 que alcanzó a principios de esta semana. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense también repuntan, con una subida de 4 puntos básicos (pb) en el rendimiento de referencia a diez años, hasta el 4,88 %.
Sin embargo, la moderación de las expectativas de inflación de los consumidores estadounidenses limita nuevas ganancias del dólar. Los datos preliminares de la Universidad de Michigan muestran que las expectativas de inflación a un año descendieron en noviembre al 4,3 %, desde el 4,7 %, mientras que las expectativas a cinco años bajaron al 3,4 %, desde el 3,5 %.
Por su parte, el yen japonés se benefició inicialmente de la demanda de activos refugio en medio de una oleada de ventas en bolsa liderada por los valores vinculados a la inteligencia artificial. Sin embargo, los inversores también compraron bonos del Gobierno japonés (JGB), lo que redujo los rendimientos nacionales y contrarrestó parte del apoyo derivado de la aversión al riesgo.
El rendimiento de referencia japonés a diez años se sitúa en torno al 2,63 %, cerca de un mínimo de cuatro meses y con una caída superior al 4 % en la jornada. Esto deja el diferencial con su equivalente estadounidense en unos 225 pb. En este contexto, las perspectivas de endurecimiento monetario del Banco de Japón (BoJ) solo brindan un apoyo limitado al yen.
No obstante, el riesgo de una intervención japonesa mantiene a los operadores cautelosos a la hora de adoptar posiciones alcistas agresivas en el USD/JPY. El par se mantiene dentro de un rango desde finales de septiembre, tras recuperarse de una caída previa provocada por una intervención que lo llevó brevemente por debajo de 154,00.
La Reserva Federal (Fed) dirige la política monetaria de Estados Unidos. La Fed tiene un doble mandato: lograr la estabilidad de precios y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para alcanzar estos objetivos es el ajuste de los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado rápido y la inflación supera el objetivo del 2 % de la Fed, esta eleva los tipos de interés, lo que encarece el crédito en toda la economía. Esto fortalece al dólar estadounidense (USD), ya que convierte a Estados Unidos en un destino más atractivo para que los inversores internacionales coloquen su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del 2 % o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede reducir los tipos de interés para estimular el crédito, lo que presiona al dólar a la baja.
La Reserva Federal (Fed) celebra ocho reuniones de política monetaria al año, en las que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) evalúa las condiciones económicas y toma decisiones de política monetaria. En el FOMC participan doce altos cargos de la Fed: los siete miembros de la Junta de Gobernadores, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y cuatro de los once presidentes restantes de los bancos regionales de la Reserva Federal, que ocupan el puesto por turnos de un año.
En situaciones extremas, la Reserva Federal puede recurrir a una política denominada expansión cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. Es una medida de política monetaria no convencional que se utiliza durante las crisis o cuando la inflación es extremadamente baja. Fue la herramienta preferida de la Fed durante la gran crisis financiera de 2008. Consiste en que la Fed emite más dólares y los utiliza para comprar bonos de alta calidad crediticia a las entidades financieras. La QE suele debilitar al dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE, por el cual la Reserva Federal deja de comprar bonos a las entidades financieras y no reinvierte el principal de los bonos de su cartera que van venciendo en la compra de nuevos bonos. Por lo general, favorece el valor del dólar estadounidense.