
Los precios de las criptomonedas registran una corrección generalizada este viernes, con Bitcoin (BTC) por debajo de los 76.000 dólares. Ethereum (ETH) retrocede ligeramente cerca de la zona de demanda psicológica de los 2.200 dólares, mientras los bajistas refuerzan su dominio. Ripple (XRP) presenta un panorama igualmente sombrío y cae por debajo de los 1,20 dólares.

Las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos (EE. UU.) han desatado una oleada de preocupación después de que el Partido Demócrata se impusiera por un estrecho margen a los republicanos y se hiciera con el control del Congreso. A partir de enero, los demócratas tendrán mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, una situación que, según muchos prevén, podría bloquear normas clave sobre criptomonedas y ralentizar el avance de la inteligencia artificial (IA) en la mayor economía del mundo.
Se espera que la senadora Elizabeth Warren, una de las principales críticas de las criptomonedas, presida el Comité Bancario del Senado de EE. UU. a partir de principios de 2027. Es probable que la atención se centre en la regulación de las criptomonedas, dado que lleva años defendiendo normas más estrictas, según un artículo de The Wall Street Journal.
El artículo destaca que las prioridades iniciales de Warren podrían incluir la apertura de investigaciones sobre el presunto uso de información privilegiada en los mercados de predicción, la revisión de las prácticas de protección al consumidor en las entidades del sector de las criptomonedas y la evaluación de supuestos conflictos de intereses relacionados con el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su familia. Aunque la presidencia de Warren al frente del Comité Bancario del Senado aún no se ha confirmado, los observadores consideran poco probable que el cargo recaiga en otro candidato.
«Los demócratas ganamos estas elecciones afirmando que estamos del lado de los trabajadores, y los trabajadores confían en que cumplamos», escribió la senadora Warren en un artículo de opinión publicado en Time el jueves.
La ley CLARITY de EE. UU. quedó bloqueada en el Senado el 15 de septiembre, después de que una moción de procedimiento para llevar el proyecto de ley al pleno fracasara con 49 votos a favor y 50 en contra, muy lejos del umbral de 60 votos necesario para avanzar. Los demócratas han sido señalados por bloquear el avance del proyecto y, ahora que tendrán la mayoría en el Congreso, muchos temen que la regulación de las criptomonedas pase a un segundo plano o que se reviertan los avances logrados desde que Trump asumió el cargo en 2024.
Crypto In America informa de que el Partido Demócrata está debatiendo la reactivación de una iniciativa legislativa de protección de los inversores en criptomonedas, con la posibilidad de ampliarla hasta convertirla en un proyecto de ley integral sobre la estructura del mercado digital.
«También se esperan disposiciones adicionales en materia de ética, dirigidas a las actividades relacionadas con las criptomonedas del presidente Trump y otros funcionarios federales», informó Crypto In America, y añadió: «Esta cuestión fue uno de los principales escollos en las negociaciones sobre la ley Clarity y contribuyó al fracaso de la iniciativa en septiembre, cuando todos los demócratas del Senado votaron en contra de que siguiera adelante».
Con todo, una cosa es lograr que el Congreso apruebe nuevos proyectos de ley y otra muy distinta conseguir que se conviertan en ley, una tarea mucho más ardua, ya que Trump conserva su poder de veto durante los próximos dos años. Para superar el veto presidencial será necesario el apoyo de los republicanos.
El sentimiento del mercado de criptomonedas sigue deteriorándose: el índice de miedo & codicia cae este viernes a 28, dentro de la zona de miedo, frente a los 37 del día anterior, también en esa zona. El mes pasado, el índice registró una media de 67 en la zona de codicia, lo que sugiere que está disminuyendo el apetito por los productos de inversión digital relacionados con las criptomonedas.

Bitcoin cotiza a 75.712 dólares, con un sesgo bajista a corto plazo, ya que el precio se mantiene por debajo de varias medias móviles clave. El par no logra superar la media móvil exponencial (EMA) de 200 días, situada en 76.504 dólares, la EMA de 100 días, en 77.770 dólares, ni la EMA de 50 días, cerca de los 79.821 dólares, lo que refuerza la zona de oferta por encima del precio actual.
Los indicadores de impulso respaldan este tono de debilidad: el índice de fuerza relativa (RSI) ronda los 38, en territorio bajista, y la línea del indicador de convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) se encuentra en terreno negativo, lo que sugiere que los repuntes probablemente encontrarán dificultades al alcanzar las resistencias.

Al alza, los compradores necesitarían recuperar primero la EMA de 200 días, en 76.504 dólares, para aliviar la presión inmediata, con la EMA de 100 días, en 77.770 dólares, como siguiente barrera. Por encima, la EMA de 50 días, en 79.821 dólares, constituye la siguiente resistencia, mientras que la línea del indicador SuperTrend, en 82.920 dólares, marca un techo más lejano que difícilmente se pondrá a prueba a menos que el impulso mejore de forma sustancial.
Ethereum retrocede ligeramente cerca de la zona de demanda clave de los 2.200 dólares, tras borrar las ganancias ligadas a las elecciones de mitad de mandato de EE. UU. que impulsaron al token de contratos inteligentes por encima de los 2.400 dólares a principios de esta semana. El precio se mantiene por debajo de las principales EMA, agrupadas entre los 2.300 y los 2.400 dólares, lo que refuerza un marcado sesgo bajista. El impulso es predominantemente bajista, como reflejan el RSI en 38 en el gráfico diario y el MACD en terreno negativo. La línea del SuperTrend, en 2.490 dólares, lastra la estructura técnica de ETH y sugiere que la trayectoria de menor resistencia es a la baja.

El soporte inicial se encuentra en la zona de concentración de compradores de los 2.200 dólares, donde probablemente los operadores volverán a tomar posiciones de cara al próximo intento de recuperación una vez que se calme la situación. Por debajo de este nivel, Ethereum podría verse obligado a buscar liquidez hacia los 2.000 dólares. Al alza, la EMA de 200 días marca un obstáculo a corto plazo en los 2.312 dólares, seguida de la EMA de 100 días, en 2.348 dólares, y de la EMA de 50 días, en 2.397 dólares. Un cierre diario por encima de este grupo de medias móviles señalaría un posible giro alcista.
XRP cotiza por debajo de los 1,20 dólares y mantiene un sesgo bajista a corto plazo, ya que el precio permanece por debajo de las medias móviles clave y dentro de la mitad inferior de las bandas de Bollinger. Las EMA de 50, 100 y 200 días, agrupadas aproximadamente entre los 1,32 y los 1,36 dólares, se sitúan muy por encima del precio al contado y refuerzan una estructura con un potencial alcista limitado, pese al leve repunte de las últimas sesiones.
El impulso sigue siendo frágil: el RSI ronda los 35, justo por encima de la zona de sobreventa, y la línea del MACD se sitúa ligeramente por debajo de cero. Ambos indicadores apuntan a que la presión bajista persiste, aunque las ventas se moderan.
La resistencia inicial se encuentra en la banda inferior de Bollinger, cerca de los 1,20 dólares, mientras que la banda central, en torno a los 1,29 dólares, actúa como siguiente obstáculo si los compradores logran un rebote correctivo. Por encima, la EMA de 100 días, en 1,32 dólares, y la EMA de 50 días, en 1,33 dólares, conforman una densa zona de oferta antes de la EMA de 200 días, cerca de los 1,36 dólares, y de la banda superior de Bollinger, en torno a los 1,37 dólares. La ausencia de soportes técnicos cercanos por debajo de los niveles actuales deja a XRP expuesto a nuevas caídas si pierde de forma decisiva los 1,20 dólares.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
Bitcoin es la mayor criptomoneda por capitalización de mercado, una moneda virtual diseñada para funcionar como dinero. Esta forma de pago no puede ser controlada por una sola persona, grupo o entidad, lo que elimina la necesidad de que participen terceros en las transacciones financieras.
Las altcoins son todas las criptomonedas distintas de Bitcoin, aunque algunos también excluyen a Ethereum de esta categoría porque las bifurcaciones parten de estas dos criptomonedas. Según este criterio, Litecoin es la primera altcoin, surgida de una bifurcación del protocolo de Bitcoin y, por tanto, una versión «mejorada» de este.
Las criptomonedas estables, o stablecoins, son criptomonedas diseñadas para mantener un precio estable, cuyo valor está respaldado por una reserva del activo que representan. Para lograrlo, el valor de cada criptomoneda estable se vincula a una materia prima o a un instrumento financiero, como el dólar estadounidense (USD), y su oferta se regula mediante un algoritmo o en función de la demanda. El principal objetivo de las criptomonedas estables es proporcionar una vía de entrada y salida a los inversores que desean operar e invertir en criptomonedas. También permiten a los inversores preservar valor, ya que las criptomonedas, en general, están sujetas a volatilidad.
La dominancia de Bitcoin es la proporción entre su capitalización de mercado y la capitalización total de todas las criptomonedas. Ofrece una imagen clara del interés de los inversores por Bitcoin. Una dominancia elevada de BTC suele observarse antes y durante una fase alcista, en la que los inversores optan por invertir en criptomonedas relativamente estables y de gran capitalización, como Bitcoin. Una caída de la dominancia de BTC suele significar que los inversores están trasladando su capital o sus beneficios, o ambos, a las altcoins en busca de una mayor rentabilidad, lo que suele desencadenar fuertes subidas de estas criptomonedas.