
El peso mexicano sube con fuerza frente al dólar estadounidense tras la victoria demócrata en ambas cámaras en las elecciones legislativas de mitad de mandato de Estados Unidos, que dejará al partido al frente del Senado y de la Cámara de Representantes a partir de enero de 2027. Pese a ello, la falta de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría frenar a la divisa emergente e impulsar al dólar. El USD/MXN cotiza en 18,59, con una caída de más del 1,29 %.

Los riesgos asociados a las elecciones estadounidenses han quedado atrás y la atención se centra en Oriente Medio. Según las últimas informaciones de Al Jadeed, que cita fuentes diplomáticas árabes, el rumbo de las negociaciones entre Washington y Teherán estaría más claro el viernes. Mientras tanto, el Tesoro estadounidense impuso nuevas sanciones relacionadas con Irán, y fuentes estadounidenses declararon a Al Jadeed que la guerra entra en una fase delicada ante la próxima toma de posesión del nuevo Congreso de Estados Unidos, durante la cual la Casa Blanca podría optar por reanudar los ataques contra Irán.
Los datos económicos estadounidenses mostraron que la actividad empresarial del sector servicios, medida por el PMI de servicios del ISM, se situó por debajo de las estimaciones. El índice marcó una expansión con una lectura de 54,5, frente al 54,9 anterior y por debajo del 54,8 previsto. Algunos de sus subcomponentes, como el de precios pagados, descendieron, pero el índice de empleo mostró una modesta recuperación.
Otros datos de Estados Unidos revelaron que las empresas privadas contrataron a más personas de lo esperado, según el informe de variación del empleo de ADP, mientras que el déficit comercial estadounidense se redujo en septiembre y las exportaciones de bienes alcanzaron su nivel más alto en cuatro meses.
De cara a las próximas sesiones, la agenda estadounidense incluirá el jueves las cifras de solicitudes de prestaciones por desempleo, seguidas el viernes por el informe de nóminas no agrícolas, que actualizará la situación del mercado laboral de Estados Unidos.
En México no hubo publicaciones en la agenda económica, pero los operadores están pendientes de la decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico) del jueves. Según la última encuesta y el mercado de futuros, se espera que el banco central mantenga los tipos sin cambios en el 6,50 %. La probabilidad de que los mantenga es del 60 %, frente a un 39 % de posibilidades de que Banxico opte por un recorte, según Prime Terminal.

En el gráfico diario, el USD/MXN cotiza en 18,6012 y mantiene un claro sesgo alcista, mientras el precio al contado se consolida muy por encima de la zona de confluencia de las tres medias móviles simples, cuya última lectura se sitúa cerca de 17,8508. El par también se mantiene con firmeza por encima de la antigua línea de tendencia bajista que actuaba como resistencia, ahora una referencia lejana en torno a 14,7081. Por su parte, el índice de fuerza relativa (RSI) de 14 periodos, en 56,53, se ha moderado desde los anteriores niveles extremos de sobrecompra y apunta ahora a un impulso alcista sostenido, aunque menos intenso, en lugar de a un agotamiento.
A la baja, la zona de las tres medias móviles simples, en 17,85, apunta a un soporte técnico inmediato que debería actuar como primer colchón ante cualquier retroceso, antes de una zona de demanda horizontal más sólida en 16,89. Las correcciones más profundas probablemente encontrarían un apoyo estructural adicional en la antigua zona de ruptura de la línea de tendencia, cerca de 14,71, aunque un movimiento de ese calibre requeriría una reversión significativa de la actual configuración alcista.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El peso mexicano (MXN) es la divisa más negociada de América Latina. Su valor depende, en gran medida, de la evolución de la economía mexicana, de la política del banco central del país, del volumen de inversión extranjera y hasta del nivel de remesas que envían los mexicanos que viven en el exterior, especialmente en Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden mover al MXN: por ejemplo, el proceso de relocalización de proximidad, o nearshoring –la decisión de algunas empresas de trasladar su capacidad de producción y sus cadenas de suministro más cerca de sus países de origen–, también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país es un importante centro manufacturero del continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, puesto que México es un importante exportador de esta materia prima.
El principal objetivo del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables, en su objetivo del 3 % o cerca de él, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2 % y el 4 %. Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intenta contenerla subiendo los tipos de interés, lo que encarece los préstamos para hogares y empresas y, de este modo, enfría la demanda y la economía en general. Unos tipos de interés más altos suelen ser positivos para el peso mexicano (MXN), ya que elevan los rendimientos y hacen que el país resulte más atractivo para los inversores. Por el contrario, unos tipos más bajos tienden a debilitar al MXN.
Las publicaciones de datos macroeconómicos son fundamentales para evaluar el estado de la economía y pueden afectar a la valoración del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana sólida, sustentada en un elevado crecimiento económico, un desempleo bajo y una confianza alta, favorece al MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al Banco de México (Banxico) a subir los tipos de interés, especialmente si esta fortaleza viene acompañada de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como divisa de un mercado emergente, el peso mexicano (MXN) tiende a fortalecerse en periodos de apetito por el riesgo, es decir, cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por tanto, están dispuestos a realizar inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencias en los mercados o de incertidumbre económica, ya que los inversores suelen vender los activos de mayor riesgo y refugiarse en otros más estables.